Dom. May 16th, 2021

Estar y no estar

Estar y no estar Su foto apareció en Mi Diario, julio de 2005, en un rincón de la portada. Lo primero que pensé es que lo conocía, pobre hombre, ejecutado, degollado, LE SACARON LOS OJOS. Allí estaban, perfectos en su imagen, aún. Machetearon a tres, y se había tardado en identificar el último cuerpo.

Estar y no estar

Me llamaron la atención los labios, luego esos ojos en los que no me hubiera fijado a no ser por el titular pero que después de leído resultaban tan evidentes, allí por última vez, luego perdidos. Estaba, o era, más moreno de tez, aun así, lo reconocí, me callé la sorpresa. Tardé dos años largos en volver a León, por supuesto durante el verano porque ya no estaba acostumbrado al frío, la plaza Mayor, mercado de gladiolos y quesos, de sangre cuajada en placas y mi verdulera preferida, de la panadera que vende dulces debajo de mi antigua casa. Me faltaba Olga, la del pelo largo, y Cynthia, mi bar y el Porre, me faltaba César, al que había hallado en el Rímini (al principio, lugar prohibido y tan fuera de mi ruta) una noche de resfriado y botella de Armagnac y que con el tiempo se convertiría en mi amigo, tanto que duele saberlo diluido, etéreo. Duele mucho. Jugábamos a los dardos. Llegaba de noche a su bar. Cynthia, de nuevo.

En Mi Diario al hombre lo llamaron Jacinto, tan en contra de mi memoria. Me recordaba al Berlín, donde yo ponía música, a Olga, de nuevo, en especial cuando regresó de Sevilla, cadavérica, tan hermosa, tan, tan hermosa. Pocos días antes de que me tocara regresar, atravesar el océano de nuevo hasta la quietud centroamericana, lo topé en la cuesta de Los Castañones.

Leer mas  Islas

—Te vi muerto en Panamá, te habían sacado los ojos.

Creí que se reiría, o que así iniciaríamos un pequeño diálogo sobre imposibilidades y dobles, incluso que pudiera sentarle mal el comentario. No. Sus labios, los mismos que lo delataron en la fotografía, me lo contaron todo casi sin moverse, al principio.

—Poca gente lo sabe.

Se dio la vuelta, bajó la cuesta y desapareció en dirección al caño, o al olvido, o quién sabe hacia dónde.

No nos hemos vuelto a encontrar, naturalmente.

Cuentos Inquietantes

Administrador

La Hiedra Hipocrita

LA HIEDRA HIPOCRITA El Álamo y un pájaro que tenía el nido en su copa se apreciaba mucho como buenos vecinos mantenían entre sí es la más estrecha amistad el...

Remedio Sencillo

REMEDIO SENCILLO Érase un rey muy arrogante Guerrero que parecía poseer todo lo que el corazón del hombre podía desear era rico poderoso y tenía sus órdenes y muy innumerables...

Conciencia Despierta

CONCIENCIA DESPERTADA Actuar a conciencia o según la conciencia es hablar de las obras hechas con sólidas y sin fraudes y engaños la conciencia no se hace actuar correctamente nos...

Héroe por unos dientes

HÉROE POR UNOS DIENTES Esta pequeña pero singular historia sucedió en una época en 2 países hermanos que se encontraban en disputando una cruel innecesaria guerra la muerte de rondaba en...

¿Necesitas ayuda? Chatea con nosotros